La mente en blanco
Cuando tienes la mente en blanco, cuando no tratas de pensar en nada y simplemente observas, descubres que estás en paz, no hay pre-ocupaciones que obscurezcan tu mente, no sientes miedo, simplemente permites que todo sea tal como es. Lo que sientes es una alegría desconocida en el mundo, una alegría que no busca, no necesita, no quiere, solo acepta. Es Amor.
El Amor se expresa en ti en cuanto tú se lo permites, entonces, dirige tu vida sin que tú tengas que controlar nada. Todo llega cuando tiene que llegar, todo sucede cuando tiene que suceder. La vida se convierte en una experiencia milagrosa. Pero en cuanto empiezas a pensar, otra vez se adentra en tu mente el miedo, porque esos pensamientos que tú crees son tuyos no lo son, son del ego.
Para recordar cómo son tus verdaderos pensamientos necesitas practicar tener la mente en blanco cuanto más mejor, sobretodo cuando pierdes la paz. Necesitas volver a ser consciente de Quién Eres. Permítete no pensar en nada y deja que el Amor en ti te diga qué hacer o decir, no seas tú el que controle sino más bien deja que sea Él el que te dirija.
Con Amor, K